He decidido que en adelante continuare con total ímpetu mis proyectos más promisorios. Desde hoy en adelante este blog será testigo de mi resurgimiento.
Permítanme contar un poco y en resumen mi vida tecnológica: Quiero que la vean desde el perfil de una persona de estrato bajo por aquella época y con muchas limitaciones económicas, cuando trabajaba como ayudante en la panadería de mi padre.
Primer acceso a un computador
Mi primer acceso a un computador fue en la increíble Atari (no se cual versión) en el colegio donde inicie mi bachillerato. Mi primer acercamiento a la programación fue en LOGO, aquel programa en el que dirigíamos una tortuga con coordenadas y movimientos para hacer dibujos, eso por halla en 1987.
Posteriormente en 1991 gracias a un tío que me cedió una beca de un instituto para estudios de sistemas (el boom del momento). La dichosa beca cubría un curso de DOS y Word Star por 30 días. Y bueno, aquí seguí mi camino a la programación, todo aquello era solamente comandos.
Decidí, porque no, hacerme otro cursito. Esta vez de GW-BASIC, otros 30 días y un montonón de pesos (para mí era mucho pero se hizo el esfuerzo). El curso me enseño lo básico de Basic, y solo podía practicar la hora de estudio diaria y una horita que nos daban en el instituto.
Pero como continuar con este aprendizaje?, ya no era posible económicamente… bueno es el momento de confesar una acción que no es correcta pero fue la que me permitió seguir aprendiendo. Hurte un libro de la biblioteca del instituto, “BASIC…” y nunca lo devolví… (Vaya cosa dirán!, pero eso no se hace).
Tome ese libro como mi biblia diaria, leía y leía muchas veces sin entender nada. Escribía códigos sin poder ver los resultados, solo imaginaba estos. Era increíble tanta entrega, ya me creían loco en mi casa.
Y todo parece que viene a uno cuando se busca el camino. El novio de una amiga de la casa, un colombiano radicado en EE.UU. y que vino por aquella hermosa mujer, necesitaba como subsistir mientras convencía a la muchacha, así que decidió venderme un computador PC, un 386 SX, 4Mb de disco, 1Mb de RAM y dos unidades de diskettes, una de 51/4 y la nueva (en Colombia) de 31/2 de 360k de almacenamiento. Todo esto por tan solo $1.300.000 (1993). Increíble, dure 14 meses para terminar de cancelar el dichoso aparato.
Sobre mi cama el monitor y con mi biblia de Basic me puse a la tarea de pasar todos esos códigos locos que ya realizaba. Las cosas que sucedían al digitar F10, eran para mí maravillosas, como podía pasar todo aquello con una serie de datos y un lenguaje común que no parecía al de una maquina.
Reseteando
Pasarían muchas cosas más, por allá en 1995-96 ingrese al ejercito, este tiempo solo atinaba a leer libros, me olvide de los sistemas hasta el retorno a la sociedad.
En 1997-98 las circunstancias me obligaron nuevamente a seguir trabajando como panadero, ya mi fabuloso 386 era historia patria. Compraba revistas de sistemas que llegaban de España (por el hueco creo yo) con 2 años de antigüedad pero una novedad para nuestro medio, venían con CD’s y miles de programas trials, que por supuesto no corrían en tan fabulosa maquina. Tenía que hacer algo al respecto, con un monton de CD’s allí, sin poder ver que había dentro, decidí actualizarme!
Mi avance fue un Pentium I, 40GB de disco, y 56 en RAM con disquetera de CD 2X, ah y monitor a color, resolución 640×480, un monstruo!!!.
Por fin podía ver aquellos CD’s (más de 12 meses almacenados, cumplían ya 3 años de antiguos). Corel 2, 3D Caligary, 3D Studio (solo hasta aquí escuche de la primer película con tecnología 3D por computador, TRON), algo llamado Linux, y una cantidad de programas increíbles, utilidades, todo un mundo nuevo para mí. Parece de no creer, hablo del año 1998-99 y todo esto era nuevo aquí en Colombia…, Linux había salida en 1991!.
Formatear desde cero
Mi verdadera carrera como programador-diseñador (extraña simbiosis) arranca en el año 2000 cuando decidí dejar todo mi pasado atrás y arrancar una nueva vida. Estaba claro que tenía que ver con los computadores y todo este mundo.
Empecé a tomar vuelo, me inicie con el diseño en 3D, manejo de Photoshop, Corel, Freehand, algo de programación en C, VBasic, ASP, en multimedia con un programa llamado Director, animación con algo llamado flash versión 2, video con Premiere y en fin un largo etc.
Mi primer acceso a internet fue en el año 2000, lo hice al puro estilo leyenda hacker. Aprendí a hacer “Phone phreaking” aprovechando la línea de un vecino (muchos dirán pero si en 2001 ya había líneas telefónicas por todo lado, pues vea que no. En mi barrio muchos tenían pero muchos no, un vecino nos hacía pasar cuando nos llamaban, recuerden yo era un estrato bajo). Después de sacar el cable conecte mi equipo a mi modem dúplex y accedí a varias BBS. Ya me creía Flynn en TRON, aunque la verdad mi personaje favorito por aquel entonces era Kevin Mitnick. Pero no crean que mi carrera de genio arranco aquí, ni mucho menos. No me era fácil entender muchas cosas, solo tenía mi bachillerato, unos cursitos de 2 meses y muchas revistas de sistemas, más bien si tenía era muchas ganas de surgir en un mundo algo lejano en principio.
Todo esto me valió para entrar a trabajar en una compañía que realizaba presentaciones multimedia para empresas y allí forjar aun mas mis conocimientos, mis aportes fueron muy valiosos y admirados y lo que aprendí nuevo allí fue un avance increíble para mí (viaje en avión fuera de mi ciudad, ente otras).
En 2002 me retire de aquella empresa, decidí seguir por mi cuenta, realizaba trabajos independientes, ofrecía internet en mi casa y fue así que a finales de 2002 puse el primer café internet del barrio y del sector, con dos computadores (mi ya viejo Pentium I y el de mi esposa -ah por cierto me case en 2002, esa es otra linda historia-). Internet en el barrio -San Agustín sur en Bogotá para los que les interese-, a 56k, cada vez que alguien necesitaba internet a marcar el numero. Eso me permitió tener conexión a internet costeado por mis clientes. Aquí me dedique al hardware, mantenimiento de PC’s y venta de computadores, entre otros.
De la web 2.0
Pero siempre se está unos pasos atrás en un mundo tercermundista. Conocí de los blogs en el año 2004 donde arranque mi primer blog con blogger. En aquel entonces hablaba de ello a todos quienes conocía, les comentaba de esa gran herramienta y de lo que se podría hacer para generar ingresos inclusive. No había eco en las personas, no entendían de lo que hablaba o no visualizaban. Mis contactos eran medios con ellos no podía haber eco, era difícil, las personas andábamos en nuestro día a día tratando de subsistir.
Después ya vinieron los que mueven este país y empezaron a monopolizar, blogs, pauta, nada parecía libre todo parece de ellos. El acceso a Internet era muy costoso (aun lo es) y no era fácil estar conectado a todo momento para adentrarse de lleno en este mundo.
Siempre estuve atento de las nuevas herramientas que surgían en internet y la de la ola llamada Web 2.0, en cuanto veía algo interesante me suscribía y empezaba a utilizar estas. Facebook y Twitter fueron las que más sugería. Con Twitter las personas tenían la típica respuesta, “para que yo quiero escribir de mí, a quien le importa”.
Aprendí a programar todo encaminado a la web, han venido muchas ideas, proyectos, me encamine por las herramientas web, el e-learning, e-commerce, SEO, SEM, muchas utilidades para móviles y mientras se va aprendiendo en el camino realizando los proyectos, el mundo avanza y avanza de forma vertiginosa en este campo en el que ahora todo parece más fácil, los CMS, los frameworks, todo agiliza el crecimiento.
Mientras aquí nos adentramos en el internet con nuestros PC el mundo ya va por las conexiones móviles y nuevos retos se nos presentan, todos andan conectados consumiendo y dejando a un lado la creatividad y las ganas de crear algo nuevo. Debo decir, es algo desilusionante para mí que en este país nuestros jóvenes solo piensan en ser consumistas de todo aquello que se inventan en otros países. Espero que haya por allí varios grupos de muchachos y muchachas que estén pensando en crear algo valioso con todas estas herramientas que existen. Tiene que haber un momento en que desde este país tercermundista se empiece a forjar algo novedoso digno de admiración y no vivir simplemente, como yo, de buenos recuerdos.
Claro que sigo trabajando en muchos proyectos, espero salir de mi actual etapa de padre responsable y capitalista consumido por la sociedad y darle rienda suelta a mis más promisorios proyectos.